Cultura

Granada: Turismo con olor a chocolate

Granada: Turismo con olor a chocolate

Febrero, 2018. - El chocolate es uno de los placeres que más adeptos tiene en el mundo, es una pasión inagotable. Las pasiones desencadenan gestos que hablan  de lo agradables que son.  Bailar, cantar, sentir la brisa, ver el sol,  los ojos de un pequeño, una meta alcanzada,  todo esto, produce una satisfacción en el alma que una gran sonrisa en el rostro se encarga de delatar. Pero hay una expresión única, inconfundible al probar un chocolate porque… los labios se convierten en prisioneros insaciables…

Camboya, México, Costa de Marfil, Indonesia, Ecuador, Camerún, Ghana, y otros  países de diferentes ángulos del globo terráqueo se han abrogado el origen del cacao, raíz de la receta suprema que crea el chocolate. Sin embargo, hay un pequeño punto en el océano atlántico de nuestra América Latina que es conocido como la Perla del chocolate.

Granada es en materia publicitaria la cenicienta turística del Caribe.  Las cifras de  otras islas caribeñas como República Dominicana distan considerablemente de los visitantes que anualmente visitan Granada cuyo primer visitante, Cristobal Colón, no insistió en su colonización dejando el camino libre a franceses e ingleses quienes se disputaron por largos y diferentes periodos la primacía sobre la isla.  Granada pues, no tiene lengua castellana ni se erigió ancestralmente como la reina del chocolate.  Pero hoy los secretos de la magia del cacao de esta isla han salido a la luz y ahora sí, empezó su reinado.

La Conquista continúa

Esta tierra colonizada finalmente por los ingleses , inició hace algunas décadas, una conquista interna por el dulce de su tierra: el cacao. A diferencia de otras naciones que se consideran los amos y señores en la comercialización del chocolate, ellos  no saben que Granada es de los pocos lugares del mundo donde se siembra y se elabora el chocolate simultáneamente.  El cacao artesanal es un atractivo único en el mundo.

Aunque la semilla se ha cultivado ancestralmente, no se había organizado el turismo alrededor del chocolate.  La historia guarda memorias de los rituales en torno al cacao, pero eran más actividades familiares que la industria cacaotera que es atractivo mundial.

 La danza del cacao

El sol exuberante que ilumina a todas las islas caribeñas, es sombreado por las extensas hojas del cacao en Granada. Las grandes plantaciones de este grano recuerdan a los turistas la identidad del archipiélago conformado por Carriacou y Petite Martinique, dos islas hermanas, pero es Granada quien tiene el secreto de la danza del cacao.

Los granos son exhibidos al sol, para este fin son continuamente removidos en un espectáculo sensual, colorido y familiar.  Una persona baila sobre ellos y junto al chasquido que se produce con los pies,  todos alrededor corean canciones y disfrutan de un espectáculo sin cesar.  Esta tradición se practicaba hace más de 300 años en las praderas de las viviendas. Ahora es centro de atracción promovido por agencias de viajes.

Mientras algunos participan de la danza otros se dedican a visitar las grandes plantaciones de cacao en lo que se ha denominado la “ruta del cacao”, sin embargo lo llamativo de esta práctica es que el incremento de los visitantes ha promovido que los lugareños hayan decidido plantar cacao en toda la isla, donde no hay plantaciones.  No quieren que quede una sola hectárea sin el preciado grano. 

Pero lo más interesante de esta iniciativa es que luego de ser Granada una isla “perdida”, en el extenso caribe ahora los nativos ya se dieron cuenta de la mina de oro sabor a chocolate que entrega la tierra granadina para incrementar su economía, por ello agradecen el secreto que la tierra tuvo guardado por largos periodos de existencia.  Nadie hoy duda de la potencia chocolatera que es Granada. 

Comentarios