Cultura

¿Tú vas a ser mi mamá?

¿Tú vas a ser mi mamá?

Estimados lector@s, cada año nos regala una gran oportunidad para homenajear al primer contacto de amor que tenemos al nacer: Nuestra madre.  No resulta difícil dedicar toda nuestra atención a ella, quien desde nuestro nacimiento cambió su itinerario de sueños, ya que desde aquel momento, su vida empezó a ser dirigida por nosotros; sus pequeños pilotos.

 

Pero existen unas madres que no están desde el primer día de vida de sus hijos, llegan horas, días y hasta años después.  Llegan a llenar vacíos, a recomponer lo que por diferentes circunstancias netamente humanas, las progenitoras de sus hijos, no pudieron realizar. Ellas son las a veces peyorativamente mal llamadas madrastras o madres sustitutas. Pareciera que hasta los cuentos infantiles se hubiesen ensañado contra ese papel, como en el caso de La Cenicienta.

 

Lo cierto es que la figura de madre, además del maravilloso papel de la concepción, se engalana con la misión de mujeres que aunque no entregaron su vientre para formar vida, sí comprometieron su existencia para el desarrollo de otra.  Y ni hablar de los papás que fungen como madres, pero hoy el turno es para estas bellas señoras.

 

Por eso Presencia Latina quiere rendir tributo a estas mujeres que en nuestra América Latina, se han distinguido por su valiosa labor.  En nuestros países la adopción suele ser un proceso similar.  Existen oficinas que se hacen cargo de la tarea.  Bajo diferentes nombres cada país regula la entrega de sus niños a madres adoptivas.  En Argentina el proceso se puede iniciar vía web, mientras que en Paraguay se dan dos juicios antes de entregar un niño.

 

En Brasil una mujer puede adoptar sin necesidad de tener a su lado una pareja mientras que en Colombia es requisito contar con ella.  Pero más allá de los cánones legales es normal escuchar en los centros donde se encuentran los niños en adopción, frases como ¿Tú vas a ser mi mamá?...

 

Algunas de las mujeres que les visitan, no les adoptan tiempo completo, pero sí se comprometen a hacer seguir de cerca su crecimiento. Otras madres se encuentran accidentalmente con menores a quienes ven o tienen por temporadas, por eso no se escucha decirles mamá plenamente; pero sí: mamá Nancy, mamá Deisy, mamá Toña, como señalando que aunque no sean sus mamás de tiempo completo, sí les regalan ese afecto que todos requerimos.

 

Esto muestra la necesidad del ser humano a hacer realidad el derecho que tiene del amor materno, que hasta los animales llevan en su instinto. Y es que es tan fuerte este lazo que la adopción se ve también en el reino animal, donde algunas especies han adoptado cachorros de otras especies: Tigres han adoptado cerditos, orangutanes han tomado tigres, perros se hicieron cargo de gaticos, en fin.  La maternidad más allá de un vientre o inclusive de una especie.

 

Los científicos analizan este comportamiento, pero en el plano del ser humano, donde es más fácil exteriorizar los sentimientos, queda claro que el papel de una madre lo cumple quien decide desarrollarlo y los beneficiarios “sus hijos” no distinguen en una fecha como la de mayo donde se celebra el mes de las madres, si nacieron del vientre de la mujer que les cuida, les abraza, les guía y vela su sueño; solo saben que ella aunque no les brindó su vientre para nacer, sí su vida.  Por eso, gracias a esas mujeres que completan heroica y admirablemente la tarea de madres. ¡Felicidades en su día!

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