Espiritual

María, la mujer que se dejó impactar por Dios

María, la mujer que se dejó impactar por Dios

Aunque la joven María, era de Belén, por alguna razón que la Biblia no cita, vivía en Nazaret; es allí donde tiene un encuentro con Gabriel, ángel mensajero de Dios que le anuncia que de ella nacerá Jesús. Este anuncio acontece en un momento crucial para esta joven, su familia y la de su prometido José, porque habían cumplido con varios pasos de lo que era la costumbre de la época, para el compromiso y futuro matrimonio que uniría dos familias. A los doce años de la joven María, según la costumbre, estas familias debieron haber acordado unirse mediante el vínculo del matrimonio de dos de sus hijos.

Al crecer María su padre  debió pagar una dote de cincuenta ciclos de plata (110 dólares americanos hoy) a la familia de José en una ceremonia llamada desposorio. El desposorio tenía tanta fuerza legal como el matrimonio y su duración era de un año, estaban legalmente casados, pero no consumaban el matrimonio, hasta que llegaba la gran fiesta de bodas, lo que podía ocurrir hasta dentro de un año. La infidelidad durante el desposorio implicaba la pena de muerte, la cual debía ejecutarse mediante el apedreamiento. Por esto decimos que la anunciación llega en un momento crucial.

La joven María cumplía las condiciones establecidas en la Biblia con siglos de anticipación para poder ser la madre de Jesucristo hombre; era virgen, era de Belén y era descendiente de David. Consciente de su responsabilidad ante la familia y la sociedad, el anuncio le causa asombro y extrañeza.  María era para Dios la mejor cualificada. Su respuesta al ángel no deja ninguna duda: “He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra”

La declaración de María aceptando que ella era esclava de Dios,  revela su carácter, y cuál sería su comportamiento ante los tremendos acontecimientos que tendría que confrontar de ahí en adelante.  Israel era también, una nación de matrimonios arreglados entre familias, pero a diferencia de las naciones que le rodeaban, las muchachas podían rechazar dichos arreglos si el joven que le escogían no le agradaba, por esta razón a María se le anuncia la bienaventuranza de su escogencia, y ella acepta como sierva de Dios.

Cuando Jesús comienza su ministerio María trae a  memoria: La nobleza de José ante su embarazo, la adoración que le rindieron los sabios de oriente al bebé Jesús, Jesús librado de la muerte de manos de Herodes, Jesús en el templo con solo doce años oyendo a los grandes maestros y haciéndoles preguntas; el milagro de la conversión del agua en vino en las bodas de Caná. Todo esto la fue preparando para aceptar lo inaceptable para cualquier madre.

 

Después de la muerte de Jesucristo, no es mucho lo que se dice en la Biblia sobre María, pero se reafirma por qué se le eligió a ella. En el capítulo 1,  versículo 14, María se une a la iglesia y pasa a formar parte de un ministerio, convirtiéndose en una guerrera de oración junto a los doce apóstoles, los cuales perseveraban en oración en la casa que tenía un aposento alto, y a  donde se derramó el Espíritu Santo en día de pentecostés.

Fue excluida por una sociedad, soportó el señalamiento hacia ella y hacia su hijo, a quien llamaban el hijo del  carpintero. En el libro de los Hechos estaba unida a la iglesia y participando de un ministerio en sujeción y obediencia a su pastor sin exigir nada, y sin que se le dispensara ningún privilegio.

Así como María, todos tenemos características y destrezas interesantes y útiles para los propósitos de Dios. Pero como ella, debemos despojarnos de todo lo que se pudiera creer nos hace especiales. Humillarnos bajo la poderosa mano de Dios, y así y solo así, estaremos en condiciones de oír el toque final de trompeta y resucitar junto a ella y todos los muertos en Cristo de todas las épocas, y recibir al Señor Jesús en el aire, tal y como lo dice la Biblia en 1ra. Tesalonicenses, capítulo 4 versículo 16.   ¿Quién se atreve a ser como ella y dejarse impactar por Dios?

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