Cultura

Ser padre soltero

Ser padre soltero

Ser padre soltero:

                               … Una maratónica de amor a toda prueba…

  “Cuando mis hijos despertaban a la media noche y decían mamá, nadie llegaba… cuando decían papá, llegaba yo”

Esta expresión habla de la conexión tan fuerte que Juan Carlos Medina Ovalle de 51 años de edad, ha tenido con sus cuatro hijos desde que nacieron.  Un cordón umbilical más fuerte que el maternal y por el cual desde hace siete años se levanta cada día cumpliendo con el papel de ser papá y mamá. 

Y es que tomarse a pecho esta misión con pequeños de  9, 8, 7 y 6 años no suena sencillo.  Esas eran las edades que ellos tenían cuando se separó de su esposa.  Pero en su caso, le aterra más pensar  lo contrario. Por primera vez, cambia el semblante de su rostro durante la entrevista, al recordar los primeros nueve meses de su divorcio, cuando ellos partieron con su mamá.

Caminaba sin destino, ahogaba su dolor en un pozo desierto, la soledad llegó a instalarse sin ser invitada.  Se había preparado psicológicamente para lo que sería el divorcio - lo confiesa-, pero no para cinco pérdidas.  Fueron nueve meses donde la felicidad estuvo ausente. Por eso a finales de 2011 decide empezar la tarea que hasta hoy adelanta con mucho orgullo.  Se quedó con sus hijos.

“No ha sido un sacrificio, porque entonces no disfrutaría mi papel de padre.  Un día decidí hacerlo entendiendo que ya había vivido una vida y que ahora debía ayudar a construir la de mis hijos.  Ha sido una experiencia más que gratificante”, señala.

Y es que al preguntarle por las  características de sus hijos las enuncia sin parpadeo ni titubeo alguno. Ni siquiera hubo necesidad de terminar la pregunta.  Mariana: Muy madura; Manuela: Sensible; Juan José: Intuitivo y servicial y Maritza: Carácter fuerte y responsable.  En su orden hoy ya tienen, 15, 14, 13 y 12 años.

Hay que llamar a mamá.

Juan Carlos, entiende la importancia de la madre en la vida de sus hijos, por eso se ha encargado de que sus hijos la sientan.  Frecuentemente les pregunta ¿ Ya hablaron con mamá?.  Ella ha acompañado a sus hijos en momentos clave.  “Yo siempre les he dicho a mis niños que se separan los grandes, pero no  los niños.  Nunca les he creado animadversión ni celos, quiero que ellos crezcan con un corazón sano.  La mamá aunque no esté de manera permanente.  Siempre va a estar en sus corazones”, reafirma.

Un día en casa.

A las 5:00 am inicia la jornada para Juan Carlos. Empieza a alistar todo para sus hijos.  A las 6:00 am es el primer momento juntos, hora de desayunar.  Luego les acompaña a la ruta escolar, Y luego, a seguir desde la oficina monitoreando que todo esté bien en casa.  Juan Carlos es una persona muy agradecida, menciona muchas veces a la señora que colabora con las tareas del hogar para que sus hijos encuentren total bienestar.  Al retornar a casa empieza la hora de las tareas, de platicar de nuevo todos reunidos hasta que llega la hora de dormir, para esperar lo nuevo del amanecer que es incierto.

Así como es incierto para él, su futuro con una pareja.  “Ellos quieren que yo me case, quieren ver que rehaga mi vida junto a alguien, pero yo dejo ese tema en manos de Dios”.

 Sabe que un día el papel de papá como prioridad en la vida de sus hijos finalizará, porque cada uno empezará una nueva ruta, pero quieren que le sientan cerca, siempre repitiéndoles de corazón que este “No es un hogar disfuncional, es un hogar diferente donde hay papá y mamá, solo que de manera … diferente…”, reitera, antes de ver nuevamente su reloj para saber que ya es hora de volver a casa para recibir a sus pequeños. 

Comentarios




Juan Jose medina 18:25:46 PM

"No tenemos poco tiempo de vida,sino que perd