Cultura

526 años de descubrimiento

526 años de descubrimiento

Ayer: zaqueo, muerte y esclavitud...

Hoy: Unión, Desarrollo y Hermandad...

Existe una discusión silente en el tiempo que se ha quedado estancada pero no olvidada respecto a lo que significó el descubrimiento de América. Cada 12 de octubre se recuerda lo que la historia tiene bien detallado respecto a la proeza de Cristobal Colón pero no deja de existir un reclamo interno por todos los oprobios de aquel entonces. ¿Qué pesa más hoy?

"El nuevo mundo" como le conocieron quienes le descubrieron, aún es motivo de sorpresa para otros pueblos. La cultura latinoamericana es motivo de asombro. La tierra que demarca esta porción del planeta, la gente que la forja día a día y los secretos que la hacen única, enarbolan los sentidos de quienes la visitan.

¡Es bella, sin duda alguna!, pero, ¿Era necesario que le colonizaran para tener ese apelativo?. Dicen los expertos en la materia que el reconocimiento avala la existencia de algo, por lo cual se necesita vivir en sociedad para generar este efecto

Pero infortunadamente el cruce entre la cultura euopea y la hispana más que reconocimiento trajo lo que el filósofo Axel Honnet, denomina como humillación, que es la negación del valor del otro.

Por eso los nativos fueron exterminados y zaqueadas sus

riquezas. Frente a la primera actuación tal vez ya no es posible generar una reparación, pero frente a la segunda el debate está abierto.

¡Que nos devuelvan lo que nos quitaron!

Hoy países como México y Colombia tienen el debate abierto en torno a que sean devueltos a sus territorios las piezas que en la época de la conquista y la colonia les fueron arreatados.

Solamente en México más de 100 mil piezas precolombinas se encuentran en territorio Europeo repartidas en museos y coleccionistas. Y Colombia por su pate está reclamando un tesoro de 122 piezas de oro que tiene España en su poder, por mencionar solo un ejemplo tangencial.

Francia dijo que sí

Situaciones como las que viven estos países latinoamericanos que fueron subrogados en su momento, la han vivido otros países de tierras lejanas que hoy reclaman sus pertenencias.

Tal es el caso de Benín en Africa, que hoy reclama a Francia piezas de la cultura Dahoney. El presidente Emmanuel Macron se comprometió a devolverlas en el término de cinco años.

Estas piezas compuestas por tres tótem de esta etnia reivindicaría años de orfandad cultural para el país africano. Pero qué signficaria para América Latina, no solo recuperar unas piezas sino todas las que reposan en suelo extranjero cuyo número es sorprendentemente superior y los lugares donde se encuentran también son diversos.

Uniendo lo desmembrado

Existen dos tendencias -contrario a lo que podría pensarse- en torno a lo que debería hacerse con estas piezas precolombinas. Los primeros apuestan por señalar que los objetos que se encuentran en suelo foráneo a latinoamérica están prisioneros, tienen espíritu de reo.

Pero una segunda postura asegura que ellos actúan como embajadores de la cutura latinoamericana y por eso deben permanecer en suelo extranjero.

526 años después del descubrimiento de América la autoridad moral para dirimir este asunto reaería sobre las manos que elaboraron dichos objetos, pero ellos ya no están. Ya tampoco tienen oídos para escuchar de sus opresores una petición de perdón.

Por eso tal vez el retorno de aquello objetos sea lo único que arme completamente el cuerpo emocional de los ancestros que le esculpieron. Y será lo único que se pueda reparar.

El debate está abierto. Ante los gobiernos respectivos e instancias internacionales se encuentran las demandas para recuperar dichos objetos.

Hay quienes dicen que los chinos estuvieron en tierras americanas antes que los europeos, otros aseguran que los vikingos también lo hicieron. Si fue así, lo cierto es que no nos hicieron visibles ante el mundo. Españoles y Portugueses sí.

Y hoy independiente de las diferencias económicas somos pares como naciones. El respeto se logró. ¡Ojallá lo sepan nuestros ancestros, que entregaron su sangre por esto!

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