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Gracias a “las cinco famosas” las mujeres son consideradas “personas” en Canadá

Gracias a “las cinco famosas” las mujeres son consideradas “personas” en Canadá

Aunque en estos tiempos nos parezca absurdo, hace menos de un siglo, las mujeres canadienses pertenecían a un colectivo que era estimado como inferior. Sí, resulta que antes del año 1929, el British North America Act de 1867 (lo que sería la constitución canadiense antes de que se obtuviera completa soberanía legislativa con la aprobación de la Constitución de Canadá de 1982), utilizaba la palabra “personas” para referirse a más de una persona y la palabra "él" cuando se refería a un solo ser. Es decir, la Ley expresaba que sólo un hombre podía ser una persona, lo que impedía a las mujeres participar plenamente en la política o los asuntos de Estado.

Un gran avance ocurre en 1916, cuando en las provincias de Manitoba, Saskatchewan y Alberta conceden a las mujeres el derecho a voto. Al mismo tiempo, grupos de mujeres presionaban al gobierno federal para nombrar a una mujer para el Senado, sin embargo no era posible. La excusa utilizada era que si sólo un hombre podía ser una persona, y la ley decía que sólo “personas cualificadas” podrían ser nombradas para el Senado de Canadá, por lo tanto sólo los hombres podían ser acceder a esos cargos.

Sin embargo Emily Murphy, una incansable luchadora por los derechos de las mujeres, en 1927 logra ser la primera mujer juez no de Canadá, sino de todo el Imperio británico. Sin embargo en el primer caso que atendió, declaró culpable a su primer enjuiciado, y este apeló a la sentencia diciendo que la juez, como mujer, no era legalmente una persona.

Murphy y otras cuatro mujeres, Nellie McClung, Irene Parlby, Louise McKinney y Henrietta Muir Edwards, emprendieron una lucha y llevaron el "Caso de las Personas" al Consejo Privado en Inglaterra, que en aquellos días era el más alto tribunal de Canadá.

Así, el 18 de octubre de 1929, el tribunal determina que "la exclusión de las mujeres de todas las oficinas públicas es una reliquia de días más bárbaros que los nuestros. Y a los que se preguntan por qué en la palabra persona se deben incluir las mujeres, la respuesta obvia es, ¿por qué no?

Finalmente, de la mano de "las cinco famosas", como se reconocía a estas valientes mujeres, Canadá aprueba legamente que las mujeres son "personas" y obtienen los mismos derechos de los hombres con respecto a su posiciones en el poder político.

Gracias Emily, Nellie, Irene, Louise y Henrietta, por ser “personas” de incalculable valor.

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