Cultura

¡Se siente la Navidad!

¡Se siente la Navidad!

Calles y centros comerciales se iluminan con brillantes adornos. Los hogares en la mayor parte del mundo se llenan de entusiasmo, especialmente entre los más pequeños. En los países más católicos, suenan los tradicionales villancicos, también música más ligera o propia de cada región. Por doquier se perciben deliciosos aromas de exquisitos platillos, guisos y postres típicos de estas fiestas decembrinas.

Breve historia

La Navidad, fiesta de origen religioso, es una de las más populares en el mundo entero. Fue en el siglo 4, cuando el papa Julio I de Roma, consideró que se debía celebrar el nacimiento de Jesús, líder espiritual de los cristianos. Seleccionó esta fecha aunque coincidía con fiestas paganas en el solsticio de invierno, cuyo significado espiritual era “un nuevo renacer del ciclo de la vida”. En el caso del nacimiento de Jesús, simbolizaría el renacer del alma, la vida eterna. Cada 25 de diciembre, se celebra esta festividad, que conmemora el nacimiento del niño Jesús de Nazaret, siendo declarada en 1870, fiesta nacional, en América.

La primera Navidad en América

Con la llegada de los españoles, se celebró en este continente la primera Navidad, y fue en la isla La Hispaniola (territorio de República Dominicana y Haití), un 25 de diciembre de 1492, cuando los misioneros llevando consigo imágenes del niño Jesús, María y José, hicieron la presentación del divino suceso, que sería fundamento de la cristiandad en las nuevas tierras.

Santa Claus tiene una leyenda

Se dice que en el año 400, existió un obispo llamado Nicolás, (Santa, San Nicolás, el Viejito Pascuero, Santa Claus, Papá Noel, o como le dicen en Inglaterra “Father Christmas”; “Sinterklaas”, en los Países Bajos, o en Rusia ”Grandfather Frost”). En las primeras figuras de Thomas Nast (1863) no tenía barba, la cual fue añadida posteriormente, para darle un aspecto más cálido, de abuelo bonachón.

El arbolito

Esta tradición de origen germánico ha perdurado, como símbolo de la vida porque luce todo su verdor aún en el crudo invierno. Al principio se decoraba el roble, o el abeto; el pino se adoptó más tarde por su forma triangular ya que representa a la santísima trinidad. Esta tradición llega hasta nuestros días, desde su arraigo en el siglo XIX.

Latinos en Navidad

Nuestros pueblos hispanos, ya asimilados a esta patria canadiense, sin perder sus tradiciones y costumbres propias de estas festividades, incluyen en su celebración, platos y rituales de su

país originario. El sincretismo religioso y cultural, ha permitido que más allá de las propias fronteras, no se pierdan las raíces. Describir las tradiciones de cada uno de ellos nos es difícil por cuestión de espacio, por lo tanto limitamos el texto a las costumbres de un grupo de ellos.

Colombia

Maravilloso país de gente culta, y trabajadora, donde en este mes hay especial alegría en todos los hogares. Desde el 7 de diciembre hasta el seis de enero, día de los Reyes Magos, se escuchan villancicos, vallenato, salsa, y es tradición la reunión con amigos y familiares. Las casas lucen muy adornadas, y no falta el pesebre, o el niño Jesús, manifestación de la profunda fe religiosa del pueblo colombiano. La cena del 24, o almuerzo del 25, es una delicia de manjares. Sobre finísimos manteles, se brindan tamales, pavo relleno al horno, asado, sancocho; postres exquisitos, como el manjar blanco, torta de chocolate, buñuelos y delicados vinos dulces para acompañar. El 31 de diciembre, reciben el año comiendo las doce uvas que representan los doce meses del año y también ponen lentejas en sus bolsillos, como símbolo de prosperidad. En general, es tiempo de fiesta, regocijo espiritual y abrazos.

Ecuador

Sus tradiciones navideñas son dignas de mención por su unión familiar y celebración cristiana, también ponen el pesebre, y el arbolito. Para la cena hacen pavo relleno, rompope, chicha, chocolate con pasteles, mistela y vinos dulces. Van a la misa del gallo. Adornan muy bien sus casas. Se oyen villancicos como “Dulce Jesús mío” y “Claveles y Rosas”.

Perú

Le llaman niño Manuelito como muestra de amor, cariño y fe, al niño Jesús, y celebran estas festividades reunidos familiares y amigos. El “Santurantikuy” que significa “la Venta de los Santos”, es un alegre mercado muy típico de estas fechas, junto a la música, platillos especiales, pisco y chocolate, que son tradición en cada hogar, así como los bailes y decoraciones originarias. En el sur, tienen la variación afro-peruana Navidad Negra. Son días de familia, fiesta y calidez religiosa.

México

En este bellísimo país centroamericano, de nombre azteca, montañoso y poseedor de muy antigua y misteriosa cultura, la primera Navidad se celebró en el año 1538, fue llevada por misioneros españoles, y se quedó para siempre.

Preguntando a varios mexicanos cuál es su tradición más querida, todos han respondido “Las posadas”; ceremonia que representa el viaje de José y María hacia Belén. Llevan las imágenes de casa en casa, hasta que en una de ellas les dan posada, y pasan a formar parte del pesebre que les está esperando. Esta ceremonia se inicia el 16 de diciembre hasta la Noche Buena. Las posadas, forman parte del “Maratón Guadalupe Reyes”, que se inicia el 12 de diciembre y se prolonga hasta el 6 de enero, día de Reyes.

Guatemala

País asombroso de arte Quiche Maya. Geografía, volcanes y orquídeas, selva y tesoro de antiguas civilizaciones. Sus tradiciones, contemplan el pesebre, marimbas y chirimías. Misa del gallo y “Palo Volador” baile realizado mediante una pértiga de gran altura, de donde cuelgan y danzan en el aire los artistas, el 21 de diciembre, día de Sto. Tomas, patrón de Chichicastenango. Regalos, piñatas, banquetes y reuniones familiares son parte de esta festividad.

Venezuela

Es hoy un país, donde, como es conocido por todos, celebrar la Navidad es casi una mueca. Sin embargo, el venezolano no se rinde; el tuitero Andrés G Ramírez, afirma con toda su fe: “No solo va a llegar la Navidad para toda Venezuela. Con el favor de Dios también vendrá el Niño Jesús trayendo regalos para todos los niños de América. Amor, paz y libertad”.

La Venezuela de ayer, hoy está dispersa por todos los países del mundo. Venezuela, en su tiempo de bonanza, fue una madre buena, que abrió sus brazos a los países que la necesitaron. Desde mi teclado y mi alma, hoy, a todos los venezolanos de bien, les enviamos nuestros mejores deseos, y como nos dice el amigo Andrés, con fe esperamos que aquella Navidad del nacimiento, arbolito, patinatas, misas de gallo, chocolate con churros, pernil, hallacas, pavo, sancocho, pabellón, torta negra, panetone, ponche crema, aguinaldos, juguetes, gaitas, familia, amigos y paz; regrese pronto.

A todos nuestros amigos lectores, un abrazo de Feliz Navidad.

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