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El Sistema de Inmigración Canadiense es visto como un modelo

El Sistema de Inmigración Canadiense es visto como un modelo

Canadá es un modelo en inmigración debido a políticas efectivas que sirven al interés público.

Los países de todo el mundo occidental, sea Japón, Alemania, Australia o Austria, necesitan más inmigrantes para ayudar a compensar los impactos económicos negativos del envejecimiento de su población y las bajas tasas de natalidad. El sentimiento antiinmigrante, sin embargo, ha crecido en importancia en gran parte del mundo occidental en los últimos años. Existe la preocupación de que dar la bienvenida a inmigrantes perjudica la economía, ya que los recién llegados pueden estar ocupando empleos de los trabajadores locales. Otra preocupación es que los inmigrantes dependen demasiado de los servicios sociales. Además, se ha argumentado que los recién llegados, de ciertas partes del mundo, pueden albergar valores que son incompatibles con los valores occidentales y, por lo tanto, representan una amenaza cultural. La migración irregular también plantea problemas de seguridad.

Tales preocupaciones existen de igual manera en Canadá. Sin embargo, las encuestas públicas muestran constantemente que los canadienses apoyan en gran medida la inmigración. Incluso, la mayoría tiende a citar su deseo de que el país mantenga los niveles como están.

Canadá tiene una gran historia de inmigración. Además de los pueblos indígenas del país, todos los canadienses son inmigrantes o descendientes de inmigrantes. Como tal, Canadá ha podido acomodar con éxito a personas de diferentes orígenes durante gran parte de la existencia del país. Especialmente, el país se ha vuelto más abierto a la diversidad desde el final de la Segunda Guerra Mundial y ahora es una de las sociedades más multiculturales del mundo.

La geografía de Canadá también es muy favorable para su sistema de inmigración. A diferencia de los Estados Unidos, de los países miembros de la Unión Europea y otros países occidentales que experimentan constantemente flujos migratorios irregulares significativos, Canadá está aislado geográficamente, lo que significa que puede ejercer un control estricto sobre sus fronteras. La migración irregular a Canadá ha aumentado en los últimos años, minando la confianza del público en el sistema de inmigración hasta cierto punto, sin embargo, existe la creencia general en Canadá de que el sistema de inmigración del país está bajo control, lo que reduce las preocupaciones de que los inmigrantes representan riesgos de seguridad y financieros.

Una buena política pública es la razón principal por la que los canadienses apoyan la inmigración. Canadá durante mucho tiempo ha brillado al momento de identificar políticas efectivas y reformarlas, según sea necesario, para servir al interés público. Canadá invierte más que cualquier otro país en el mundo, más de un millón y medio de dólares anuales, en servicios de asentamiento de inmigrantes, como apoyos de empleo, para que los recién llegados se integren mas fácilmente a la economía, entre otros servicios.

La historia de inmigración de Canadá es principalmente positiva, pero al mismo tiempo, no debemos perder de vista el hecho de que la confianza pública en la inmigración siempre es un asunto delicado. Por lo tanto, el país no debe descuidarse, debe continuar determinando cómo mejorar el nivel de vida de los canadienses e inmigrantes, garantizar que sus fronteras sigan siendo fuertes y buscar mejorar sus políticas de inmigración para garantizar que la inmigración continúe sirviendo al interés público.

Canada’s immigration system seeing as a model

Canada is a model of immigration due to effective policies that serve the public interest.

Countries across the western world, whether Japan or Germany, Australia or Austria, need more immigrants to help offset the negative economic impacts of their aging populations and low birth rates. Anti-immigrant sentiment, however, has grown in prominence throughout much of the western world in recent years. There are concerns that welcoming immigrants hurts the economy since newcomers may be taken jobs from local workers. Another worry is that immigrants rely too much on social services. Arguments have also been made that newcomers from certain parts of the world may harbor values that are incompatible with western values, and hence, represent a cultural threat. Irregular migration raises security concerns as well.

Such concerns also exist in Canada. However, public surveys consistently show that Canadians are largely supportive of immigration. Most Canadians tend to cite their desire for the country to keep levels as is.

Canada has a history of immigration; other than the country’s Indigenous peoples, all Canadians are immigrants or the descendant of immigrants. As such, Canada has been able to successfully accommodate people from a variety of different backgrounds for much of the country’s existence. The country has become more open to diversity since the end of the Second World War and is now one of the most multicultural societies in the world.

Canada’s geography is also very favorable for its immigration system. Unlike the United States, European Union member states and other Western countries that are constantly experiencing significant irregular migration flows, Canada is geographically isolated, which means that it is able to exercise strict control over its borders. Irregular migration to Canada has increased in recent years, undermining public confidence in the immigration system to some extent, but there is a general belief in Canada that the country’s immigration system is under control, reducing concerns about immigrants who pose security and financial risks.

Good public policy is the main reason Canadians support immigration. Canada has been a shining place by identifying effective policies and reforming them as needed to serve the public interest. Canada invests more than any other country in the world, over $1.5 billion annually, in immigrant-settlement services, such as employment supports, to help newcomers integrate economically and socially, and other services.

Canada’s immigration story is mostly positive, but at the same time, we must not lose sight of the fact that public confidence in immigration is always a delicate matter. Thus, the country must not rest on its laurels, it should continue to determine how to improve the standard of living of Canadians and immigrants, ensure that its borders remain strong, and seek to improve its immigration policies to ensure that immigration continues to serve the public interest.

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Para mas información puede comunicarse a claudia.murillo@bell.net

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