Cultura

Jesús valoró y dignificó a la mujer

Jesús valoró y dignificó a la mujer

Devolvió la dignidad robada a la mujer durante siglos, ellas fueron sus seguidoras, sus discípulas, sus amigas. Siempre tuvo un trato delicado, amable y enaltecedor hacia ellas, el cual incluso resultó incómodo a sus discípulos y fue cuestionado por el resto de sus contemporáneos.

A propósito del Día Internacional de la Mujer, bien vale la pena recordar que hasta la llegada de Jesús, la religión era cosa de hombres. Él, en cambio, no sólo se rodea de mujeres, sino que interactúa con ellas de una forma contraria a los usos y costumbres de la época. Funda un nuevo orden, salvaguardando la identidad y dignidad femenina en una sociedad totalmente patriarcal.

Las convirtió en interlocutoras y las invitó a seguirlo. Las defendió, las consoló, las distinguió con su perdón y fue su protector y defensor.

Veamos algunos hechos bíblicos que ilustran esta actitud de Jesús y el desconcierto que provoca en su entorno.

1.- Es a un grupo de mujeres a quien Jesús se muestra por primera vez luego de su crucifixión y muerte. Estas mujeres que eran parte de las que lo acompañaron junto a los discípulos, fueron al tercer día de su muerte a su tumba y la encontraron abierta y vacía. En ese momento se les aparece y les dice: "No busquéis entre los muertos al que siempre vivirá". Ellas son las primeros testigos de la resurrección y las encargadas de llevar la noticia a los varones.

2.- Uno de los episodios más "feministas" que protagoniza Jesús es el que tiene lugar en casa de su amigo Lázaro quien tenía dos hermanas, Marta y María, quienes también eran amigas de Jesús. Un día, estando él de visita, mientras Marta iba de acá para allá atendiendo a los invitados, su hermana María, permanecía sentada a los pies de Jesús, escuchando sus enseñanzas. Marta, irritada porque María no la ayudaba a atender a los invitados, le dice a Jesús: "¿No te molesta que mi hermana me deje servir sola? ¡Dile que venga a ayudarme!" y Él le responde: "Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas

cosas. Pero solo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada". Es decir escuchar su mensaje, el mejor aprendizaje.

3.- Un día, estando invitado a la mesa de un fariseo llamado Simón, una prostituta, enterada de la presencia de Jesús en esa casa, entra y se arrodilla a sus pies, los moja con sus lágrimas y los seca con sus cabellos, para después derramar un costoso perfume sobre ellos. Los demás invitados e incluso el dueño de casa se escandalizan no sólo por el gesto de ella, sino porque Jesús la acepta. A lo que él responde: les digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho. Y a ella le dice: “Tu fe te ha salvado, ve en paz".

4.- Otro hecho conocido es la de defensa de Jesús a la mujer adúltera. Sus acusadores la llevan ante él y lo desafían: ¿Debemos lapidarla como lo prescribe la ley de Moisés?, a lo que él les propone que el que esté libre de pecado, arroje la primera piedra. Todos se retiran avergonzados. Y Jesús, le dice a la mujer: "Yo tampoco te condeno".

5.- Jesús en su camino a Galilea pasa por Samaria y hace una parada en un pozo, para descansar mientras sus discípulos van hasta la ciudad a comprar comida. Estando allí, se acerca una mujer samaritana a sacar agua del pozo y Jesús le pide de beber. Debido a prejuicios muy arraigados, los judíos no tienen trato con los samaritanos. Así que ella, sorprendida, no entiende por qué el le pide agua y Jesús aprovecha para anunciarle que él puede darle un agua por la que no tendrá sed jamás sino, que tendrá vida eterna y en ese momento él le pide: “Anda, llama a tu esposo y vuelve aquí” y ella responde "No tengo marido". Y él replica: "Bien has dicho: porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad". Ella se asombra y se da cuenta que Jesús es el Mesías y va a la ciudad a dar la noticia y regresa con muchos samaritanos que vienen a escucharlo y con los que se queda dos días. Es decir que Jesús no sólo habla con una samaritana que ha tenido muchos maridos, sino que la elige como su mensajera.

Además en sus parábolas aparecen muchas mujeres, que nunca son presentadas como discriminadas, sino a la altura de los

varones. Asimismo crítica la práctica social del divorcio por los motivos sin fundamento y la defensa del lazo indisoluble del amor.

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