Cultura

La serpiente y la luciérnaga

La serpiente y la luciérnaga

Hace unos días escuchaba el programa radial Baladas y Reflexiones en donde la anfitriona nos contaba un interesante cuento de una serpiente con una luciérnaga. En el cuento la serpiente se quería comer a la luciérnaga solo porque le molestaba su brillo, la idea base del cuento era la envidia.

Conversando con mi hija luego y tratando de explicarle este sentimiento llegué a algunas conclusiones como por ejemplo, que la envidia se produce muchas veces tras la idea de que un logro material o personal de alguien que ha ocurrido mágicamente o por don del cielo, es decir, que detrás de aquel logro no hay precio. Por ende, el sentimiento de injusticia surge, por la sencilla razón de que “este o aquel ha sido premiado y yo no”, generando a su vez resentimiento hacia la persona que ostenta dicho premio.

Vivimos en un sistema educacional y familiar que desde pequeños nos controla y nos deja poco tiempo para explorar nuestras habilidades y capacidades al mantenernos siempre “ocupados” por ende, nos quedamos en general sin conocer bien cómo y a dónde podemos o queremos llegar, lo que muchas veces nos lleva a creer que no tenemos la capacidad de hacer u obtener lo que otros tienen y/o hacen. No aprendimos cómo hacerlo.

SI comprendemos que detrás de cada habilidad que pueda tener una persona hay años de práctica y que detrás de cada logro material hay un enorme esfuerzo, que muchas veces incluye sacrificar la vida familiar, entonces podremos reconocer que todo siempre ha estado en nuestras manos, solo que no hemos podido, o en algunas casos no hemos querido, pagar el precio de ostentarnos.

Demos espacio a nuestros hijos para desarrollar sus habilidades y estaremos dándoles también la oportunidad de no acarrear la envidia en sus fundamentos, muchos sabemos cómo se siente y no es grato.

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