Comunidad

¡Gracias Patricia!

¡Gracias Patricia!

Esas son las palabras que nos salen del alma al recordar a Patricia Álvarez, quien fundó este periódico hace 15 años, dejando un gran legado en nuestra comunidad hispana, por el apoyo brindado a quienes le rodeaban o se le acercaban buscando un consejo, pero sobre todo en aquellos que tuvieron la dicha de estar cerca de ella y ser contagiados con su alegría, espíritu emprendedor, profesionalismo, sabiduría, perseverancia, paciencia, creatividad, hospitalidad, nobleza, simpatía y humildad.

Portadora de un gran mensaje: vivir plenamente cada momento, Patricia fue una mujer decidida, como dice su hijo Michael, era capaz de darle vida a cualquier cosa y como dice su hija Stephanie sabía lo que quería y no tenía miedo de correr riesgos para lograrlo.

Gracias por darle vida a Presencia Latina, tu manera de amar y contagiar a todos con tu positivismo, nos inspira a seguir mejorando y creciendo para continuar siendo una referencia y punto de encuentro de nuestra comunidad.

Patricia falleció el pasado 31 de enero y en como un homenaje, hemos recogido algunos testimonios de algunos familiares y amigos que recogen sus grandes virtudes, su calidad humana y profesional.

“Encuentro paz en el hecho de saber que ella vivió la vida al máximo”

Me gustaría compartir algunos recuerdos sobre mi madre. Mi mamá tenía mucha energía, en el momento en que entraba a una habitación, esta se llenaba de alegría.

Cuando estaba sirviendo la comida (su comida siempre me hacía feliz), lo hacía contándome una historia divertida, o cantando y bailando, siempre estaba en movimiento y contenta.

Todos siempre fueron recibidos con los brazos abiertos, literalmente, a mi mamá le encantaba abrazar y hacer que la gente se sintiera como en casa. Fue también una mujer muy sabia. Asesoraba a cualquiera que necesitara un consejo o ayuda.

Ella siempre estaba muy concentrada: sabía lo que quería de la vida y no tenía miedo de correr riesgos para lograrlo. Siempre he admirado su espíritu emprendedor, especialmente a través de los años cuando la vi construir Presencia Latina desde cero. Su tiempo como editora del periódico no le pareció un trabajo, le encantaba participar en la comunidad y encontrar nuevas formas de ayudar y servir a las personas hispanas.

Aunque creo que su vida fue tomada demasiado pronto, a menudo encuentro paz en el hecho de saber que ella vivió la vida al máximo.

Si bien esta noticia repentina nos deja a todos con el corazón roto, ella también nos deja un legado y un ejemplo de cómo se debe vivir la vida. Estaba muy centrada en

el hecho de que necesitamos vivir plenamente cada momento y, aunque ahora parezca difícil hacerlo, espero que algún día todos podamos ver la vida a través de sus ojos.

Mi hermano y yo nos sentimos muy honrados de que Patricia fuera nuestra madre y estamos agradecidos por todo el amor y el apoyo de la comunidad latina en estos momentos. 

Stephanie Holder

“Tenía una capacidad increíble para darle vida a cualquier cosa”

Mi madre nació en Venezuela, donde vivió durante más de 30 años. Hermana de Liliana, Carolina y Gustavo, a los quince años se mudó sola a la ciudad de Nueva York para estudiar inglés.

Vivía en la 5ta Avenida con un compañero de cuarto y ambos frecuentaban Studio 54, bastante atrevido para una chica de 15 años. También vivió y estudió en Houston antes de regresar a Venezuela.

Ella tenía muchos planes y no reparó en lograrlos. Estudió periodismo y trabajó como periodista. Hizo un posgrado en Lingüística y vivió en la selva amazónica durante un mes estudiando lenguas indígenas. Fue profesora de lingüística, de periodismo y de español. Trabajó en Relaciones Públicas en Venezuela y también fue una apasionada comerciante y coleccionista de arte.

En Canadá, creó desde cero este periódico, Presencia Latina, con el objetivo de apoyar a la comunidad latinas de varias ciudades de Ontario.

Era extremadamente creativa y tenía una capacidad increíble para darle vida a cualquier cosa, pero quizás lo más importante es que fue una gran madre y amiga, fuente de inspiración para muchos de nosotros. Ella era sabia, positiva y muy paciente.

Sé que hubiera querido ser recordada como alguien ingeniosa con la que se podía contar, que tenía un interés innato en aprender y ayudar a los demás.

Michael Holder

“Le puso rostro a la comunidad hispana de Hamilton”

No recordamos cuando vimos a Patricia por primera vez, pero si recuerdamos que cada vez que la veíamos, portaba su cámara fotográfica para registrar lo que estaba observando y para compartirlo con los lectores de su periódico Presencia Latina.

Decir que Patricia Álvarez fue una persona importante en y para la comunidad latina de Hamilton no sería justo para ella. Patricia, a través de Presencia Latina le puso rostro a la comunidad hispana de Hamilton y su alrededor. Fue a través de los lentes de su cámara que nos enterábamos de los acontecimientos sociales y de las visitas que hacían miembros de nuestra comunidad a sus países de orígen. Fue a través de las páginas del periódico que sabíamos lo que estaba ocurriendo en Hamilton y en el mundo hispano.

Tal vez las fiestas más elegantes abiertas a la comunidad hispana fueron las fiestas de gala de Presencia Latina. No recordamos exactamente cuántas fueron, si cuatro o cinco, pero lo cierto es que la gente todavía las comenta y recuerda.

Aunque el periódico o las fiestas eran para nuestra comunidad, pienso que no son muchos los que sabemos cuánto esfuerzo Patricia y su esposo John ponían para que todo saliera bien. La naturaleza de Patricia era así, no quería dar preocupación a otros y trabajaba sin descanso para resolver cada desafío que enfrentaba.

En las palabras que John dijo sobre Patricia el día que se celebró su vida, indicó que ella cuando supo de su enfermedad días antes de la última navidad, no quiso que sus hijos, familiares o amigos supieran de esto para no traer amarguras a sus vidas en época tan especial para todos.

Patricia respondió al llamado de Dios a principios de febrero dejando detrás un legado de entrega a su familia y a su comunidad y un recuerdo que perdurará con nosotros por muchos años mas. Patricia, descansa en paz.

Rosa y Luciano González

“Una labor de amor”

Patricia era mi ex-cuñada, aunque tengo entendido que ese término no existe. Una cuñada es para siempre, no importa lo que pase y estoy de acuerdo. Cuando a Patricia se le ocurrió, hace más de 14 años, que la comunidad latina en Hamilton necesitaba un periódico en español estuve a su lado para ayudarla con su gran visión, una labor de amor de parte de ella, y un legado que continuamos desempeñando hoy en día.

Fui a verla en el hospital el día antes de que falleciera y la encontré charlando, contando chistes y sonriendo. Nunca se me ocurrió que no la vería de nuevo. Le pregunté acerca de sus planes para el futuro, adónde quería viajar y me contó acerca de una isla llamada Lanzarote en las Canarias.

Lo último que le dije al despedirme fue que siguiera soñando con visitar esa isla en cuanto se mejorara. A lo mejor su espíritu, ahora libre, se encuentra paseando por esos bellos paisajes en este mismo momento.

Sonia Holder

“Una de las personas más positivas que se ha cruzado en mi camino”

Recordaré siempre a Patricia Álvarez como una de las personas más positivas que se ha cruzado en mi camino y que a lo largo del tiempo se convirtió en una amiga incondicional para mi y mi familia y un ejemplo a seguir. ¡No había momento en que nos reuniéramos que no nos reíamos!

Son muchos los recuerdos con ella, empezando por las veces que me decía, “Auxi ve y toma fotos en tal evento para el periódico y me ayudas con tu carisma y chispa!” Así empecé a conocerla más y fortalecer nuestra amistad.

Me acuerdo las veces que salimos en bote por las marinas con mi familia y John, y ella abría los brazos y me decía que hiciera lo mismo y sintiera la libertad del viento y la naturaleza, o cuando me mandaba fotos montada en su canoa en el medio del lago!

Una vez, estando en su casa, se me daño un zapato y rápidamente corrió a su cuarto y me trajo un par de zapatos de ella y riendo me dijo con mucho cariño: “quédatelos que lo mío es tuyo”. Después se presentó en el negocio de mis papás y me regalo un libro espectacular con una nota íntima escrita que me hizo llorar de la emoción.

Siempre la recordaré con muchísimo amor, es muy difícil poner en palabras todos los momentos compartidos, las conversaciones y consejos que me daba, y la energía que siempre me transmitía su presencia y mensajes tan poderosos. Al recordarla, lo que puedo hacer es sonreírle al cielo, abrir mis brazos y dejar que el viento me recuerde de que ella siempre estará en mi corazón. Te quise y te querré por siempre mi Patty bella.

María Do Carmo-Veliz

“Profesionalismo, pasión periodística y alegría”

Hablar de Patricia Álvarez, es hablar de un ser humano con metas, decidido a no dejar pasar las oportunidades de seguir ayudando, pero sobretodo es hablar de una mujer noble, alegre y cariñosa.

Yo (Janeth) me acuerdo que estábamos siempre involucrados con la comunidad. Sólo necesitaba llamarla para pedir el favor de publicar una pequeña reseña con la foto de algún hijo/a que tuviera buenas notas, que se graduaba o que participaba en un evento. Sé que muchos también se lo agradecerán siempre.

Yo (Antonio) recuerdo todos esos momentos compartidos en la radio. Como en cada programa Patricia, John y yo, no solo brindábamos alegría e información a la comunidad sino que tuvimos la oportunidad de compartir nuestras anécdotas.

También me acuerdo que tratábamos de adivinar entre nosotros quien haría la última llamada y se ganaría la rifa. Estar en su presencia era ver su profesionalismo, pasión periodística y alegría.

Patricia Álvarez, el rostro de Presencia Latina en esa época, ayudó en forma silenciosa a que las familias inmigrantes se sintieran mejor con el cambio de vida y a su vez seguía impulsando a los que ya estaban establecidos a través de sus éxitos.

Gracias Patricia por dejarnos un legado de perseverancia, humildad, dedicación y sensibilidad. Siempre estarás en nuestros corazones.

Antonio y Janet Del Prete

“Una mujer de luz”

Patricia Álvarez fue una mujer de luz, carismática, genuina, amante de las artes, sincera, positiva y súper alegre.

Hablar de Patricia es recordar buenos, hermosos y alegres momentos, varias veladas con buenos vinos, paseos en bote, comidas juntos y pláticas enriquecedoras y amenas. Fue, esa clase de amiga, que cuando estabas con ella, no querías que pasara el tiempo. Siempre había algo en sus comentarios que te nutría.

A Idalecio le daba datos sobre los vinos buenos y lugares donde comprarlos, también cualquier información sobre lugares turísticos y a veces planeábamos viajes.

Cada vez que iba a nuestro negocio me brindaba información de remedios naturales y libros, pero lo más curioso es que podíamos pasar a otro nivel. Por ejemplo, aun recuerdo una tarde de verano en la que nos montamos en una moto de un amigo nuestro (ella de conductora y yo de parrillera), dimos varias vueltas alrededor de la zona donde estábamos, aceleraba, frenaba, gritábamos, nos reímos, casi nos caímos, y al regresar a la casa, me abrazó y me dijo: “Ves que rico es poder dejar salir a ese niño que llevamos por dentro?” Y luego... las carcajadas al vernos ambas con los cabellos alborotados, y las caras sudadas. Sus risas eran súper contagiosas.

Patty nos tuvo un cariño especial a nosotros y a nuestros hijos, decía que fue una química inmediata cuando nos conocimos.

Ella sabe, donde está, que ese cariño fue reciproco.

¡Te mantendremos viva en nuestros corazones por siempre!

Vuela alto, querida Patty…

María e Idalecio Do Carmo

“Una mujer con mucha lógica”

Patricia Álvarez fue una gran amiga, la cual recordaré por siempre por su dinamismo, simpatía y profesionalismo. Con su respaldo y asesoría inicie la parte de la publicidad en Presencia Latina. Ella fue una mujer con mucha lógica y alegre.

Compartimos momentos hablando sobre espiritualidad y crecimiento personal, nos intercambiamos algunos libros. Son muchas cosas lindas y positivas que por siempre tendré en mi corazón.

Adriana giraldo

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