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Científicos cuestionan precisión de pruebas rápidas del virus

Científicos cuestionan precisión de pruebas rápidas del virus

Algunos líderes políticos están elogiando un posible avance en la lucha contra el COVID-19: una prueba de sangre con un simple pinchazo o hisopos nasales que puede determinar en cuestión de minutos si alguien tiene, o ha tenido, el coronavirus que provoca la enfermedad.

Los test podrían revelar el verdadero alcance del brote y ayudar a separar a los sanos de los contagiados. Pero algunos científicos han cuestionado su precisión.

Las esperanzas descansan en dos tipos de pruebas rápidas: las de antígeno, que emplean un hisopo de nariz o garganta para detectar el virus, y las de anticuerpos, que buscan en la sangre evidencias de que una persona lo tuvo y se recuperó. Los test escasean, y algunos consideran que no son fiables.

“El mercado está completamente loco”, declaró recientemente el ministro español de Sanidad, Salvador Illa, lamentando la escasez de mascarillas, equipos de protección personal y pruebas rápidas, debido a que “todo el mundo quiere comprar productos que se fabrican en cantidad inferior a la que se solicita en estos momentos por parte de todos los países”.

El gobierno español devolvió 9.000 test rápidos de antígenos considerados no fiables a su fabricante que, según el gobierno de China, no tenía licencia para venderlos.

Muchos científicos se han mostrado cautos al respecto, señalando que no está claro que estas pruebas arrojen resultados precisos.

En los últimos meses, gran parte de los análisis requerían de doctores que insertaban algo similar a un largo hisopo de algodón en la nariz o la garganta de un paciente para recuperar células que pudiesen contener virus vivos. En los laboratorios, los científicos extraen material genético del virus y hacen miles de millones de copias para que un número suficiente de computadoras puedan detectarlo. En algunos casos, los resultados pueden demorarse varios días.

Las pruebas rápidas de antígenos incluyen hisopos más cortos que los pacientes pueden usar ellos mismos para recopilar las muestras. Son similares a los test rápidos para la gripe, que pueden ofrecer resultados en menos de 15 minutos. Se centran en los antígenos, partes de la superficie del virus que hacen que el cuerpo de una persona infectada comience a producir anticuerpos.

Las autoridades médicas de China, Estados Unidos y otros países han dado pocos detalles sobre las tasas de falsos positivos y falsos negativos en las pruebas de coronavirus. Los expertos están preocupados porque las rápidas puedan ser mucho menos fiables que los métodos que requieren más tiempo.

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