Cultura

Tiempo de “covidianidad”

Tiempo de “covidianidad”

Nos ha tocado adaptarnos y aprender a vivir con una verdad inevitable que nos rodea en cualquier parte del mundo. Nos ha tocado ser valientes, amarnos y cuidarnos más que nunca, alimentando nuestra mente con pensamientos ricos en esperanza, para proteger a los nuestros y a nosotros mismos, del cansancio emocional generado por un cambio drástico en nuestras vidas al vernos en la obligación de cumplir nuevas normas por un tiempo prolongado.

En este proceso hemos vivido varias etapas, incertidumbre, temor, aceptación, cambio de hábitos y ahora ¡nos toca salir a la calle con el virus! A esta fase algunos la han denominado como una “nueva normalidad” o “nuevo estilo de vida”, pero no es así, no podemos perder de vista que si bien se han tomado medidas extraordinarias para resguardarnos, las mismas no serán permanentes.

Esto es temporal. Estamos atravesando por un período que en algunos países se ha definido como “covidianidad”, que no es más que una cotidianidad transitoria. ¿Cuánto tiempo será?, aun no se sabe con certeza, pero de lo que sí estamos seguros es que la vida que nos espera pudiera ser mucho mejor de la que tenemos ahora porque durante estos meses hemos vivido una especie de “reseteo” que nos ha servido para enfocarnos en lo verdaderamente valioso e importante, dejando en segundo plano lo que no es esencial.

En este tiempo fuera de lo común al 100%, hemos escuchado más el canto de las aves, compartido más con la familia, aprendido a trabajar desde casa, a organizar nuestro tiempo y nuestras finanzas, nos hemos unido en oración, hemos sido más agradecidos, y la solidaridad junto a la empatía han impulsado grandes obras y ayudas.

No ponemos de lado la inevitable tristeza por los fallecimientos de miles de personas, las condiciones precarias en las que se han desatendido a otros tantos miles, los desplazamientos de migrantes en precarias condiciones y las consecuencias sociales y económicas que la pandemia nos está dejando. Hemos resistido y tratado de no doblegarnos ante los miedos que tocan las puertas de la mente y el alma. La buena noticia es que durante esta “covidianidad” nos seguiremos alineando a valores que nos conducirán a un bienestar común. Por favor no se desanimen que falta menos para comenzar a transitar por las calles en libertad.

Que la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento les acompañe y con fe sonrían debajo de la mascarilla porque se acercan tiempos mejores.

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