Cultura

La opción de educar en casa

La opción de educar en casa

El confinamiento en el hogar en tiempos de COVID-19 nos ha obligado a los padres a acompañar el proceso de aprendizaje de nuestros hijos desde casa. Y aunque lo que hemos venido haciendo no es un homeschooling propiamente dicho, nos ha dado una idea de cómo es reforzar la enseñanza desde el hogar.
En mi caso particular, y creo que algunos padres quizá lo compartan, si bien estos meses de aislamiento han estado cargados con un especial agobio por tener que teletrabajar, atender las necesidades del hogar y supervisar que los niños se conecten a las clases online, así como estudiar y hacer las tareas con ellos, la experiencia que al principio se hizo intensa, con los días la fuimos asimilando y ante la incertidumbre de cómo será el regreso a las escuelas, podemos decir que muchos padres hemos coqueteado con la idea de adoptar la educación en casa como una práctica familiar a partir de ahora.
Evidentemente el ensayo obligado ante la pandemia, no se compara con lo que es realmente educar en casa, una actividad que tiene un arte especial y un gran impacto en cada familia. Pero si nos ha servido a muchos padres para evaluar los contenidos de los programas escolares y como reaccionan nuestros hijos a los mismos considerando sus intereses y destrezas. Particularmente descubrí que el currículum escolar debe ser más motivador, para que despierte interés en los estudiantes. Así mismo descubrí cuánto quiere mi hijo a sus amigos de la escuela y lo mucho que los extraña, por lo tanto es un espacio de sociabilización importante y por último me di cuenta que las experiencias verdaderamente enriquecedoras descansan en el núcleo familiar.
Para mí este tiempo me ha servido para conocer más a mi hijo y reflexionar al tiempo que me he perdido con él al atender otras ocupaciones. Los días pasan muy rápido y ellos crecen a una velocidad indetenible que nos aleja del tiempo enriquecedor.
Si estamos listos como familia para asumir un cambio así, la verdad no lo sé, entiendo que aquellos padres que no podemos parar de trabajar debemos hacer sacrificios para poder manejar los horarios, pero me anima enormemente poder invertir mi tiempo en descubrir con mi hijo su mundo para canalizar su educación hacia aquellas actividades que contribuyan a nutrir sus intereses desde pequeño, lo cual le servirá para elegir asertivamente a lo que se dedicará de acuerdo a sus dones y talentos, hallazgo que si bien en el colegio se puede lograr, en casa identificarlo y canalizarlo será mucho más rápido.
Como escribí al inicio, todo esto ha pasado a raíz del Covid-19 y de vivir la experiencia de quedarnos en casa, y aunque como dije es un coqueteo con la
idea de implementarlo, sé que para dar ese paso hay mucho que estudiar y analizar apartándose de los estereotipos.
Es una decisión en la que todos los miembros de la familia deben estar en la misma página para que sea realmente productiva, es cuestión de analizar pros y contras e informarse muy bien leyendo las experiencias de otros y, por supuesto, debemos contar con la guía de Dios, quien al final es quien tiene la última palabra.

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