Cultura

El pacífico quiere estudiar

El pacífico quiere estudiar

Una paradoja: Los mejores estudiantes no pueden educarse…

Pero, ahora una campaña mundial puede cambiar la historia de miles de jóvenes del pacífico colombiano. 

 

Existe una región de Colombia que descansa sobre el océano, de allí su nombre: El litoral pacífico.  Pero aunque este lugar duerma sobre las olas del mar, sus jóvenes no quieren descansar.  Ellos quieren estudiar, viajar al interior del país donde se encuentran las mejores universidades, pero sus condiciones de vida han hecho que su deseo no entre a formar parte de los listados académicos de estos claustros.

Al culminar sus estudios básicos –el bachillerato- ellos ocupan los mejores puntajes en competencia con todos los colegios del país, pero  se quedan con el cartón de bachiller colgado en su pared como  máximo logro.  No alcanzan a llegar a la universidad.

Esta es la historia de casi todos los estudiantes del litoral pacífico conformado por la rivera de cuatro Estados: Chocó, Valle, Cauca y Nariño.  La mayoría vive en estratos socioculturales bajos que no les permite acceder a la universidad.

Miguel inició la tarea

Pero esta no fue la historia de Miguel Alejandro Rodríguez Barajas un chico a quien una iniciativa gubernamental le dio la oportunidad de hacer parte del 0.001% de estudiantes que podían ir a la capital a estudiar ingeniería civil en una prestigiosa universidad.

Aunque fue significativo para Miguel Alejandro tener esta posibilidad no remediaba la problemática.  De 1.000 jóvenes que se gradúan en el pacífico solo 4 pueden ingresar a una universidad acreditada.   Aunado a esto, está creciendo exponencialmente el número de graduandos bachilleres del pacífico.  Ha aumentado en un 202% anualmente. En el resto del país crece un 54%.

Pero el sueño no se cumplió.  Cuando Miguel cursaba tercer semestre en la universidad de los Andes, una de las mejores del país, un accidente automovilístico terminó con su vida.  El pacífico quedó sin representante en estos sueños académicos.

Quiero estudiar pacífico

Pero fue su muerte la que permitió que la Universidad de los Andes continuara con sus sueños.  Así nació: Quiero estudiar pacífico, el cual es un espacio exclusivo para que los jóvenes de esta región, con los mejores puntajes a nivel nacional, estudien en este plantel educativo reconocido como uno de los mejores de Latinoamérica.

Esto gracias a las donaciones de decenas de personas de diferentes partes del mundo que han hecho suya esta causa:  Permitir que las letras y los números universitarios no se nieguen a los jóvenes del pacífico por sus precarias condiciones económicas.

El programa cubre los estudios de estos chicos que sueñan con llegar a Bogotá, sede de la universidad, una ciudad donde las oportunidades estudiantiles y laborales tienen su asiento. Este un programa  recíproco que cubre los gastos financieros de los estudiantes pero les compromete también a retribuir el 20% de lo que les dieron a ellos, una vez terminen sus estudios e ingresen al mundo laboral.

¿Cómo sumarse a la campaña?

Quienes quieran hacer parte de esta iniciativa que nació este 2018 en memoria de Miguel Alejandro Rodriguez, para ayudar a su región,  pueden ingresar al enlace: https://uniandes.edu.co/donaciones/campanas/palantepacifico .

Allí podrá hacer su donación y además conocerá más detalles de la iniciativa.

Miguel Alejandro Rodríguez Barajas quería ser economista. Se graduó en 2015 del Colegio Carrasquilla Industrial de Quibdó (Chocó) con los máximos honores y obtuvo el puntaje más alto del departamento en las pruebas académicas que realiza el Estado. Gracias a esto, se ganó una beca del gobierno y llegó a la Universidad de los Andes donde dijo a su ingreso que quería trabajar por su región. 

Pero esto no fueron solo palabras. En solo año y medio que el destino le permitió estar en la universidad, hizo conocer su región a sus compañeros del interior del país quienes solo veían las problemáticas de la misma por televisión.  Así mismo consiguió ayudas económicas para superar problemas para sus pobladores por causa de las inundaciones que aquejaron a sus habitantes.

Hoy ya no está, pero la Universidad tomó el legado que dejó este joven y prometió a su memoria que seguiría ayudando a su región, por eso nació: Quiero estudiar Pacífico, iniciativa a la cual nos podemos sumar todos.

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