Cultura

Navidad: …Regalando lo intangible…

Navidad: …Regalando lo intangible…

Un estudio realizado con niños menores de dos años, en el que ellos regalaban golosinas a unos osos de peluche –los cuales eran sus interlocutores-, demostró que las expresiones de sus rostros eran extremadamente más felices, cuando entregaban regalos,  que cuando recibían golosinas -por parte de los osos de peluche-.

Este sencillo ejercicio realizado por expertos que maniobraban los ositos demostró lo que ha sido dicho, escrito y analizado por muchos: Dar produce más satisfacción que recibir.  En el caso de los niños, el entregar golosinas a los osos,  producía en ellos una sensación de alegría y bienestar que en una escala de 1 a 7 siempre  llegaban a siete dichas expresiones de felicidad. Recibir golosinas también los hacía felices, pero no superaba el escalafón de tres en dicha escalera.

Sin embargo, lo peculiar del ejercicio, es que los osos eran objetos inexpresivos. No había una expresión clara de gratitud.  Entonces, cómo explicar tanta felicidad por parte de los chicos?  Según los expertos lo que ocurre  es que  la recompensa al regalar es inmediata.  Hay un lugar en el  hemisferio derecho  del cerebro que produce bienestar cuando se regala algo. De allí la sensación inexplicable de felicidad. 

La recompensa al regalar es inmediata.  

Esta es la respuesta que la ciencia da hasta el momento. Pero qué ocurre cuando regalamos abrazos, perdón, sonrisas, aceptación, recompensas, bellos recuerdos, en fin, “productos” intangibles? La exacerbación de los sentidos alcanza su máxima expresión.  Esto no necesita explicación científica.  Casi siempre, el interlocutor no espera este tipo de regalos.

Navidad es época de reuniones, reencuentros, pero normalmente se producen más por la dinámica de la costumbre.  Algunos son más gratos que otros y para estos últimos, se produce como una especie de anestesia en el ambiente para dejar de lado los malos recuerdos y poder pasar un momento “agradable” junto a los que no nos agradan mucho, luego todo vuelve a ser igual.

Pero resultaría más significativo si derribáramos la plataforma que algunos llaman diplomacia, indiferencia, hipocresía, - la cual nos permite hacer menos incómodo el momento- y enfrentar la problemática que nos distanció de algunas personas.  No enfrentar a la persona, sino al in suceso y convertirlo en tierra fértil para sembrar un sentimiento más propio de la navidad.

¿Qué tal hacer una lista de las personas con las cuales existen tropiezos y hacer de esta navidad el tiempo propicio para sembrar nuevos sentimientos que generen nuevas relaciones? Símbolo de estas nuevas decisiones, un abrazo, el perdón, una genuina sonrisa, una palabra amistosa se convierten en el regalo ideal para la época.  Estos sentimientos exacerbarán la escala de la felicidad “a 7” como ocurrió con nuestros bellos infantes.

La recompensa para el alma, es inmediata.  ¡Aún no se entiende por qué el corazón sano hermosea el rostro, pero ocurre!  Y, ¡quién no quiere estar y sentirse bello!  Desde Presencia Latina esperamos que esta navidad esté llena de regalos intangibles.  Bienvenidos los tangibles, pero el lenguaje y el efecto de estos intangibles son una experiencia duradera y ascendente en el tiempo.   Feliz navidad y un hermoso 2019 para cada hogar latino, desde su casa en Hamilton, ¡Canadá!

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