Cultura

La lucha de adentro

La lucha de adentro

En el marco de mi participación en las conmemoraciones y las celebraciones del Día de la Mujer, celebrado el mes pasado, pude reflexionar en cómo la violencia es una semilla maldita que se nos siembra en algún momento de nuestra existencia.

Una semilla que desafortunadamente en demasiados casos germina como un veneno silencioso que nos va matando poco a poco desde adentro hacia afuera… Una semilla que se esparce fácil y es difícil de erradicar a menos que nos declaremos competentes… Una semilla que se siembra en casa con nuestros hijos e hijas sin darnos ni cuenta.

Todos fuimos alguna vez seres de cristal en manos de otros adultos. Algunos de ellos tomaron ese cristal, lo pulieron y los transformaron en una joya. Otros (la mayoría) no supieron qué hacer con él y lo rompieron, y allí quedamos los hijos y las hijas de aquellos con el duro trabajo de encontrar todas esas piezas esparcidas por la vida para poder reconstruirnos y de paso aprender qué hacer para no destruir a la siguiente generación.

Yo también quiero un mundo en donde mi hija pueda salir sin que yo quede con el corazón en la mano pensando en lo que le puede pasar allá afuera, y lucharé por ello sin descanso.

Al mismo tiempo quiero que su hogar sea un hogar seguro, en donde ella se sienta respetada y amada sin límites para que así no crezca con creencias equivocadas en cuanto al significado del amor, y termine confundiéndolo perpetuamente con el dolor que otro ser humano pueda llegar a replicar de lo que ella (en otros casos él) haya aprendido en casa desde su propia madre y padre.

Que siga la lucha afuera mujeres hermosas, que siga y que esta refleje siempre la lucha de adentro.

 

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