Cultura

Los padres: Protección adecuada y realista

Los padres: Protección adecuada y realista

“Si usted espera que sus hijos mantengan los pies en la tierra, ponga en sus hombros ciertas responsabilidades”. Abigail Van Buron

Desde antes de que el bebé nazca, los padres quieren sobretodo proveer la mejor guía y el mejor cuidado para su hijo/a. Se asesoran y se preparan para saber cómo responder a las necesidades del bebé en sus distintas etapas de desarrollo (infantil, niño, escolar, pre adolescente, adolescente, temprana adultez y adultez). Durante este camino, los padres están en un constante descubrir y descifrar cuál es la mejor manera de guiar a su hijo/a. Los padres son responsables de brindar el mejor apoyo para que sus hijos encuentren felicidad y éxito en la vida.

Los padres pueden guiar a sus hijos más adecuadamente identificando su tipo de temperamento. Hay dos tipos de temperamento: Reservado o introvertido y el extrovertido.

El introvertido tiene la tendencia a refugiarse en su mundo interior y a menudo consulta consigo mismo. No suelen expresar sus emociones, sentimientos y pensamientos fácilmente. A veces se les hace difícil establecer relaciones y vínculos sociales. Tienen sensibilidades profundas y de doble filo tanto en el mundo social como en el físico. Sienten agudamente, ya sean sonidos, sabores o texturas. Responden profundamente a sus experiencias en relación de crianza, ternura, trato malévolo e indiferencia.

El extrovertido es inclinado al mundo exterior. Energéticamente se alimenta por medio de su conexión con los demás. Es abierto, expresa sus emociones, sentimientos y pensamientos con espontaneidad.

Suele crear amistades con facilidad. Son resistentes a las vicisitudes de circunstancias difíciles dentro y fuera de su hogar. Cuando son enfrentados con adversidad responden con distanciamiento e impermeabilidad hacia los estragos que la vida les trae. Su temperamento les permite ser lanzado, a veces audaz y a menudo es amante de cambios y nuevas aventuras y sus consecuencias.

Si lo primero es identificar el tipo de temperamento de sus hijos, lo siguiente es establecer y conseguir métodos equilibrados para ayudarlos. Hay que evitar llegar a los extremos de protección excesiva o indiferencia. Es necesario estar consciente de sus propias emociones y darse cuenta que usted las debe procesar por sí mismo y no a través de su hijo. Si usted no está consciente, es posible que use a su hijo sin darse cuenta.

Pasos básicos para crear una entrega de ayuda equilibrada:

1. Organice y atienda cada una de sus prioridades. Su hijo es una prioridad importante sin embargo él/ella no debería ser el punto central de su vida. Usted quiere lo mejor para ellos, pero eso no significa que usted tiene que acatar a todos sus pedidos y caprichos. Habrá circunstancias en las que su hijo/a tendrá que esperar o acomodarse mientras usted atiende las necesidades de otras personas en la familia. Su hijo gradualmente aprende a liberarse de su actitud egoísta

2. Haga hincapié sobre sus acciones positivas. Celébrelas, mencione el impacto positivo en usted y en la familia y otros.

3. Establezca linderos de privacidad. Enséñele a su hijo claramente lo que es permitido y las consecuencias cuando no ha podido seguir las normas. Así, usted le inculca sus valores y principios tales como respeto a los demás, a la propiedad privada, pedir disculpas y el saber esperar su turno.

4. Sea un guía y supervisor congruente y equilibrado. Evite mensajes ambiguos e inconsistentes. Siga las reglas que usted establece para su hijo/a. De lo contrario, ellos tomarán la autoridad de crear sus propias reglas en espera que usted las siga. Detecte y corrija, sin avergonzarlo, sus creencias limitantes.

5. Tolere las pataletas y arrebatos de sus hijos y no sé de por vencido. Cuando usted acepta ese comportamiento y su hijo/a consigue lo que quiere, usted le enseña que él/ella es el que manda y que debe ser servido. Su hijo es muy pequeño para ser una autoridad en su hogar. Psicológicamente eso lo asusta.

Ame a su hijo/a y su temperamento sin condiciones. Dentro de ese ámbito de amor, usted tiene espacio para ser el mejor guía posible. Establezca la rutina de escuchar y dialogar con su hijo/a, así usted se entera de cómo piensa, sus emociones, sentimientos, planes y sueños. Es entonces cuando puede ayudar siguiendo los pasos y linderos fronterizos que ya están establecidos. Amor es acción.

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