Cultura

El bullying me hizo quien soy ahora

El bullying me hizo quien soy ahora

Por el día contra el bullying escolar: el testimonio de una víctima y la opinión de una experta.

Un joven hamiltoniano de 27 años, víctima de bullying durante sus años de educación primaria, cuenta su historia a Presencia Latina a propósito del Día Internacional del Acoso Escolar, celebrado cada 2 de mayo. Por motivos de confidencialidad, lo llamaremos Jhon.

Debajo de una sonrisa sincera, Jhon lucha lo mejor que puede con inseguridades, y un constante presentimiento de estar siendo juzgado por el resto. Sus ojos verdes claros y su seguridad al hablar casi ocultan el pensamiento que lo acecha. Un pensamiento que nació cuando en sus años de escuela, la constante burla de sus compañeros le hicieron creer que no era capaz ni inteligente.

20 años más tarde, a Jhon le gustan las historias de el Señor de los Anillos, y su color favorito es el verde, como sus ojos. Tiene contextura delgada y un gran carisma.

“Yo era un niño delgado, corto y muy sensible. Por muchos años, mis compañeros fueron bastante más altos y grandes que yo y ellos tomaban ventaja de ello”.

Durante años, encontrar una amistad verdadera era tarea casi imposible para Jhon. Los actos de amabilidad se confundían con un interés genuino, y su dependencia por agradarle al resto y hacerlos felices terminaba “molestando” al resto y creando más bullying.

En quinto grado, Jhon reprobó el año y fue cuando el acoso verbal incrementó notablemente. Ahora, ya convertido en un hombre, quien era un niño tímido aún juega nerviosamente con sus manos mientras afirma que en ese momento el sintió como una capa de inseguridad se adicionó a su ser. “No solamente estás tarde un grado, si no también te sientes inferior a otras personas. Los otros niños te lo dicen y te acabas creyendo que eres estúpido”.

“No lo demuestres”

No era raro que los niños caminaban detrás de él llamándolo con distintos nombres o apodos, situaciones a la que Jhon incluso reaccionó violentamente en alguna ocasión. La pelea no detuvo el bullying. El no sé quedó callado y al contrario lo comunicó a su familia. Mientras que su mamá le aconsejó no demostrar sus sentimientos, ignorar a los niños y no prestarles atención, su padre insistía en responder con la misma intimidación y acoso.

Su positiva personalidad para con el resto busca nunca desanimar a niños pequeños, y por el contrario intenta motivarles a que son capaces de hacer lo que les guste, a nunca mirar hacia abajo ni sentirse reprimidos. “Yo me he deprimido muchas veces a lo largo de vida y es una sensación horrible. El bullying tiene el poder de arruinar una parte de sus vidas”.

Por fortuna, su experiencia tiene un final feliz: el bullying cesó cuando él se cambió de escuela.

Jhon dice que esos años de intimidación y burla destrozaron la confianza en sí mismo. Día a día lucha él contra su ansiedad y por trarer su seguridad de regreso. El que alguna vez fue un niño tímido, dice haber dejado el dolor del bullying en el pasado y ahora se enfoca en su crecimiento personal.

Atrévete a luchar contra bullying

Fue en los años 90 que Lisa Dixon-Wells fundó la primera organización en Canadá para luchar y acabar contra el bullying. “Dare to Care” ahora brinda servicios a más de 1500 escuelas a nivel nacional.

Aunque las escuelas parecen hacer su mejor esfuerzo, la fundadora del programa lamenta que en realidad el sistema educativo no tenga ni las herramientas ni el entrenamiento necesario para luchar contra el tan temido acoso escolar.

“Las escuelas tiene programas para lidiar con problemas de conflictos, pero no contra el bullying. Los estudiantes hacen una promesa de no hacerlo y para las juntas directivas eso es suficiente como trabajo de prevención… Pero la realidad es otra”.

Dixon-Wells reconoce que el presupuesto económico de las escuelas cada vez es más reducido y el dinero no es suficiente para traer recursos externos de entrenamiento y prevención.

Según estadísticas brindadas por Dare to Care, desde hace 10 años las cifras se mantienen sin un cambio notable. El 15% de la población estudiantil son víctimas de bullying, mientras que un 6% del estudiantado son quienes realizan la intimidación. De

ese 6%, sólo un 2% son los verdaderos responsables mientras que el 4% restante son sólo seguidores que sienten culpan, pero deciden ignorarla.

“La mayoría más importante son un 79% que son testigos de la intimidación y burla, pero no saben qué hacer. Estas personas son buenas y amables, pero deciden ser silenciosas por temor a ser mal vistas,” dice la experta.

La “mayoría silenciosa” como Dixon-Wells los denomina vendrían a ser los aliados de la lucha contra el bullying.

No lo ignores, actúa

La psicóloga y directora ejecutiva de Dare to Care enfatiza que la única manera de luchar contra el bullying es movilizando a las masas y logrando que todas las personas, estén o no involucrados, estén informadas y tomen acciones si alguna vez son testigos de intimidación.

Uno de los mensajes más importantes es que es un tema de sociedad. Un 90% de los casos dice que cuando un adulto interviene en una situación de bullying, el bully (persona que agrede) se detendrá en menos de 10 segundos. Lo único que hay que hacer es decir con seguridad que se detenga, no discutir, no alterarse pese a una posible provocación, decirlo por segunda vez y retirarse.

¿Cómo se define el bullying?

Es el acto de intimidación, y acoso repetido que involucra el abuso de poder, y hacer o decir algo para lastimar intencionalmente a otra persona. La agresión puede ser física, verbal, cibernética, racial, entre otros.

Hablemos con números de la junta escolar

La Junta Escolar de Hamilton-Wentworth (HWDSB por sus siglas en inglés) es la primera en Canadá en realizar un estudio basado en los pensamientos, y experiencias de más de 13 mil estudiantes en 85 escuelas primarias, el cual determinó:

· En el 2017 y 2018, el 76% de estudiantes dijeron no haber sufrido de bullying, mientras un 24% dijo que sí.

· El sentimiento de seguridad dentro de la escuela subió en un 4% y la concientización sobre programas disponibles subió en un 6%.

¿Sabías que?

Según el Centro de Control de Enfermedades, estudiantes que han sufrido de bullying corren mayor riesgo de vivir con depresión, ansiedad, dificultades para dormir, y baja adaptación escolar.

¿Cómo identificar si mi hijo sufre de bullying?

HWDSB llama continuamente a padres de familia a denunciar comportamientos extraños y maltratos inmediatamente.

- Miedo de ir al colegio, o sentirse enfermos por la mañana.

- Faltar a la escuela o tomar una ruta diferente.

- Llegar tarde o muy temprano a la escuela.

- Bajo rendimiento escolar.

- Cambios de humor, incluyendo problemas de ansiedad o para dormir.

- “Perder” pertenencias o traerlas en mal estado.

- Evitar áreas comunes como la cafetería, el receso, etc.

- Llegar a casa con inusuales moretones o raspones.

¿Cómo saber si mi hijo comete bullying a sus compañeros?

- Trae objetos que no le pertenecen.

- Tiene comportamiento agresivo o manipulador con hermanos, y/o padres.

- Son crueles con los animales.

- Muestran poca empatía.

- Se juntan con niños agresivos.

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