Cultura

La generación que está de moda

La generación que está de moda

Experiencias de primera mano: los Z, sus características, y aspiraciones del mundo.

De los mismos autores de baby boomers, y millenials, llega la actual y más moderna generación Z. Investigadores sociológicos y antropológicos han bautizado cada una de las generaciones basados en fechas de nacimientos para determinar personalidades, tendencias, y comportamientos.

Así pues, los Millenials ya no son los más jóvenes (aunque la verdad nos duela… incluyéndome). Según data de ‘Estadísticas de Canadá’, la generación Z representa aproximadamente el 17.6 % de la población del país. Aunque las fechas no están oficialmente confirmadas, si naciste entre los años 1995 y 2005, este artículo es sobre ti.

Con toda una vida por delante, en plena etapa académica, y con la presión de ser el futuro del país, los Z parecen formar una generación optimista, maestros y señores de la tecnología y su desarrollo.

Según Julian Krinsky Camps & Programs, organización en Pensilvania que constantemente trabaja con adolescentes, algunas de sus principales características serían las siguientes:

· Son los verdaderos nativos digitales. Nacieron después de la aparición del internet y los smartphones. Su vida diaria e intereses tienen una base tecnológica con Wi-Fi y redes sociales. Mientras que el millennial convivía con dos pantallas, la generación Z pueden usar hasta cinco dispositivos a la vez.

· Es una generación activa en lo social y el ámbito político. Una población madura y realista que dedica tiempo y esfuerzos a trabajos voluntarios.

· Están más conscientes del medio ambiente y la salud del planeta.

· Pueden hacer múltiples tareas al mismo tiempo. Su capacidad de atención es de ocho segundos. Debido a la sobrecarga sensorial, los Z son rápidos al captar y aprender nueva información permitiéndoles ser más efectivos y productivos.

· Son emprendedores. No tienen miedo a volar ni a crecer y ante los tiempos de inseguridad laboral, muchos emprenden su primer negocio desde muy jóvenes. No dependen de sus padres tanto como otras generaciones. En Canadá, es muy común ver jóvenes trabajando desde los 14 o 15 años.

· Además de su autonomía y capacidad de tomar decisiones de forma individual, gracias a las redes sociales y su continua conexión con el mundo, han desarrollado amplias habilidades sociales y comunicativas al momento de trabajar en equipo.

Hablan los Z

El sueño de Mateo

Su sueño es ser policía, y el próximo septiembre él iniciará sus estudios para ser miembro honorable de la “Royal Canadian Mounted Police”.

Cuenta a Presencia Latina algunos de sus hobbies y filosofías. A sus 17 años, de Mateo Pérez Guzmán ya es consciente de las consecuencias del calentamiento global, y también del nivel tecnológico en que el mundo se encuentra.

“Yo pasó quizás de dos a tres horas diarias en internet, pero considero que un mundo sin smartphones no sería tan malo. En el pasado no existían, y la sociedad sobrevivió. ¿Por qué no hacerlo ahora?”

Afirma que la generación Z es “demasiado sensible y sólo viven en el momento”: Sin embargo, a él le gustaría que sus compañeros se preocupen más por el su futuro, y no dejen pasar las oportunidades.

Sin miedo

Le gusta hacer voluntariado y le apasiona la historia y cinematografía de la época romana. Le inquieta que la tecnología y las redes sociales están reemplazando el valioso tiempo que debe pasarse en familia y/o con los amigos.

Su nombre es Ricardo Caicedo Vanegas, tiene 16 años e invita a sus compañeros de la generación Z sería a que sigan estudiando y luchando por sus sueños. “Mi generación se ha vuelto cada vez más adicta a la tecnología, pero el problema es que con los celulares también se puede encontrar información no apropiada y eso nos aleja de la fe, y las tradiciones familiares”.

Este joven está evaluando arduamente su futuro, pero tiene bien claro su deseo de ser parte de la iglesia católica porque se ve a sí mismo creciendo en el camino de Dios. Por otro lado, también le gustaría ser piloto de avión “para conocer nuevos lugares y tener esa sensación de libertad y orgullo”.

Dice no tener miedo a equivocarse, sus padres le han enseñado que “fallar es sólo un nuevo comienzo para mejorar, o hacer cosas nuevas”, asegura.

Una llamada de atención

Futura enfermera, de gran corazón y crítica de sí misma. Así es como Itzel López, de 16 años, se auto describe. Dice que disfruta descubrir sus errores y trabajar en ellos.

Si bien es una parte de la generación Z, no significa que esté de acuerdo con algunos de sus comportamientos. “Creo que pasan mucho tiempo buscando el camino fácil y la verdad es que hay que trabajar duro para llegar a donde queremos”.

La joven invita a sus compañeros a buscar la motivación que los lleve a la superación. “En lugar de tratar de ser famosos de la noche a la mañana, o esperar a que sus padres lo hagan todo, debemos trabajar duro por nuestras propias metas”.

Aunque considera que el tiempo con los seres queridos es un hábito que hay guardar y apreciar, ella haría un llamado a los padres de familia para dejar de comparar a sus hijos con como ellos eran de jóvenes porque los tiempos han cambiado y “las tensiones en esta generación son distintas”.

¡“No sigas la corriente”!

“Mi generación tiene mucho potencial, pero se deja llevar por las cosas externas”, dice Sergio Gutiérrez.

Este adolescente de 17 años llama a sus compañeros a dejar de “seguir la corriente” y trabajar arduamente por sus metas.

Quiere ser arquitecto, se considera una persona creativa y desea promover el arte de la arquitectura como profesión. En sus tiempos libres, le gusta jugar futbol y hacer ejercicio, y en sus horas de internet está continuamente haciendo trabajos de investigación y buscando cosas que le hagan reír.

“Un mundo sin smartphones sería como un nuevo comienzo para la humanidad porque éstos se han convertido en un medio de comunicación mucho más efectivo”.

El mensaje de Sergio a sus amigos es que se esfuercen por ser exitosos en sus trabajos soñados.

Ocupada y decidida

Linda Manuela Loaiza tiene 17 años, una sonrisa resplandeciente y una confianza que se refleja en sus palabras y en sus planes futuros.

“Soy una mujer ocupada. Mantengo dos trabajos, buenos amigos y una linda familia. Siento que tengo una vida balanceada y jamás he sentido la ausencia de un propósito en mi vida”.

Nació en el 2001 y eso, la hace una Z. Sin embargo es muy crítica de la actitud y personalidad de otros jóvenes de su edad. “Muchos actúan como si no les importara nada y hacen lo que quieren sin seguir reglas, ni respetar a sus autoridades. Somos

una generación de mente abierta, pero perezosa porque tenemos todo a nuestro alcance sin esfuerzo alguno”, cuestiona.

La futura universitaria acepta que todos sus compañeros de generación son diferentes. “Existen algunos mucho más maduros y avanzados para su edad. Así como también hay quienes están rodeados de cosas por fuera, pero vacíos por dentro en lo moral e intelectual”.

Para esta colombiana la tecnología es una herramienta que ha traído progreso y accesibilidad, algo que la generación X no conoció en su apogeo. “La tecnología es muy buena, sin embargo expone a nuestra generación a contenido poco o nada apropiado”, concluye.

Comentarios